CORONAVIRUS

 

 

La gastroenteritis canina causada por Coronavirus Canino (CCV) es una enfermedad infecciosa, relativamente común, de rápida diseminación, que se contagia por contacto oronasal con heces que contienen CCV sirviendo como fuente principal de infección.
El Coronavirus Canino daña las células epiteliales que recubren las vellosidades intestinales, dando como resultado una enfermedad clínica aparente o una forma asintomática que de cualquier manera resulta en daño intestinal severo.

 Los signos clínicos aparentes de la enfermedad por Coronavirus incluyen vómito, diarrea, depresión, deshidratación, y ocasionalmente, síntomas respiratorios  asociados. Estos signos son similares a los ocasionados por el Parvovirus Canino (CPV), el más frecuente de los patógenos entéricos, que puede estar presente concurrente con la infección por Coronavirus. El carácter de la diarrea puede variar de suave a totalmente acuosa y suele presentar moco y sangre roja fresca La enteritis producida por CVC no es en general mortal (cuando el animal está debidamente vacunado, desparasitado, y tiene un sistema inmunológico correcto) y el tratamiento es siempre de sostén, con hidroterapia (reemplazo de líquidos y electrolitos que eviten la deshidratación ), con restricción dietética y tratamiento sintomático (antibióticos que eviten infecciones secundarias, antipiréticos...etc.)

La prevención se realiza por medio de la vacunación.

Las vacunas estimulan la inmunidad de las mucosas y ofrecen una protección efectiva contra virus entéricos y respiratorios.

La vacuna de Coronavirus Canino proporciona seguridad y protección eficaz en contra de la enfermedad ya que produce una fuerte respuesta serológica al CCV y protege efectivamente a los perros contra desafíos de CCV.