Leishmaniosis canina.

Síntomas y signos de alarma

Los síntomas más frecuentes se presentan en la piel. Aproximadamente en el 80 % de los animales enfermos. La inflamación de los ganglios, presente en un 70% de los pacientes, y los síntomas generales (fiebre, apatía, adelgazamiento y atrofia muscular) presentes en un 40%, son también muy frecuentes.

Luego se abre un amplio abanico sintomático que incluye síntomas renales, síntomas oculares, incremento del tamaño del bazo, incremento del tamaño del hígado, dolor, cojeras, diarrea, sangrado por la nariz, curvatura y rotura de las uñas, fiebre, ictericia, síncopes o tos; que aparecen de forma variable con tantos por cientos de aparición que oscilan entre el 1% y el 20 % según los diferentes autores.

Los síntomas cutáneos son la alopecia, endurecimiento de la piel, el pelo fino y sin brillo, la descamación, las úlceras, la aparición de nódulos y pústulas, también suelen aparecer nódulos en las mucosas. De los síntomas oculares, destaca la inflamación de los párpados, conjuntivitis, queratitis seca, uveitis y celulitis orbitaria; lesiones que pueden conducir a un glaucoma o incluso a la ceguera.

La alteración renal más frecuente es la glomerulonefritis. En los animales se manifiesta con proteinuria que puede evolucionar a un síndrome nefrótico y en algunas ocasiones finalizar en una insuficiencia renal. Los síntomas digestivos clásicos son la diarrea con o sin sangre y los vómitos; ambos relacionados con colitis o secundaria a los problemas renales. La hepatitis crónica se observa de forma ocasional. El sangrado por la nariz, presente en un 10% de los casos, es uno de los síntomas más difíciles de explicar, ya que en su etiología se barajan la vasculitis, la trombocitopenia y las coagulopatías

Los síntomas de la leishmaniosis canina no son siempre evidentes, pero los signos de alarma habituales son la fiebre, caída del pelo (sobre todo alrededor de los ojo), pérdida de peso, úlceras en la piel y crecimiento anormal de las uñas.

Los órganos internos también pueden quedar afectados y, en algunos casos, causa anemia, artritis y una insuficiencia renal grave.

 

La Enfermedad:

 El ciclo biológico del flebotomo

El flebotomo hembra es el único que transmite la enfermedad. Cuando pica a un portador, este insecto se infecta con el parásito, que desarrolla un ciclo que puede durar entre 4 y 25 días.

Los perros son especialmente vulnerables a la picadura de los flebotomos en las horas del día en que son más activos, desde el atardecer hasta el amanecer.

 

¿Cómo diagnosticar la leishmaniosis? 

El periodo de incubación de la leishmaniosis es muy variable, lo que significa que antes de vacunar a un perro, debe someterse a algunas pruebas para confirmar que está sano.

 

Zonas de riespo: España es una zona endémica

Los flebotomos son habituales en el sur de Europa, donde los países y regiones de la cuenca mediterránea son áreas de riesgo elevado. La leishmaniosis es especialmente activa en casi toda España, Portugal, Italia, Grecia y el sur de Francia.

 Ahora mismo, más de dos terceras partes de los perros del sur de Europa están expuestos a la infección, que tiene tendencia a expandirse hacia el norte sobre todo por el cambio climático y el número creciente de personas que viajan con sus perros.

 A pesar de que la enfermedad es endémica en casi toda España, algunas áreas están más afectadas. No obstante, cualquier migración supone un riesgo de infección. Si vas a viajar con tus animales a áreas de riesgo elevado, pide información sobre esta enfermedad mortal y toma las medidas de protección apropiadas.

 

La prevención: ¿Qué puedo hacer para proteger a mi perro?

Puesto que la infección se transmite a los perros por la picadura de flebotomos infectados, la mejor protección consiste teóricamente en la prevención completa del contacto con estos insectos parecidos a mosquitos durante toda la vida del animal. Pero esto es casi imposible llevarlo a la práctica para los perros que viven en las áreas endémicas.

La reducción de los hábitats de los flebotomos, reducción del contacto físico manteniendo a los perros en el interior de casa desde el atardecer hasta el amanecer (horas de actividad de los flebotomos) y la utilización de insecticidas sobre los perros (spray, productos tópicos, collares repelentes, etc.) eran las únicas medidas de protección existentes hasta ahora.

Ahora disponemos de un nuevo nivel de protección para los perros. Durante 20 años, los científicos han estado trabajando con tecnologías de vanguardia para proteger a los perros frente a este parásito mortal. Ahora, y por primera vez, hay una vacuna contra la leishmaniosis canina disponible en Europa. 

Pregunta a tu veterinario sobre la vacunación contra la leishmaniosis canina.

Tu veterinario es la persona ideal para consultar los mejores métodos de protección contra la leishmaniosis canina para tu perro. Tu veterinario es el único que conoce los detalles acerca de tu perro para recomendarte el mejor sistema protección adaptado contra la leishmaniosis canina.

 

Preguntas y respuestas:

¿Está en peligro mi perro?

Los flebotomos pueden encontrarse en muchos hábitats del sur de Europa. En las regiones que bordean la cuenca mediterránea (España, Italia, Grecia, Portugal, sur de Francia, etc.), existe un riesgo especialmente elevado para los perros.

 

¿Qué puedo hacer por mi perro?

Hasta ahora, los métodos de prevención contra la leishmaniosis canina se habían limitado a la reducción del hábitat de estos insectos, del contacto con el perro mediante el uso de insecticidas o repelentes. A pesar de la disponibilidad de estas medidas, la leishmaniosis canina no se ha erradicado en Europa.  Recientemente aparecen nuevas opciones: tratamientos orales y vacunación.

 

¿Pueden vacunarse todos los perros?

Pueden vacunarse todos los perros de más de seis meses que no tengan enfermedades infecciosas, incluyendo la propia leishmaniosis, que deberá descartarse mediante un test previo.

 

¿Cual es la opción preventiva más adecuada para mi perro?

Preguntanos hoy mismo y te asesoraremos para proteger a tu perro del mejor modo posible; mostrandote todos los medios disponibles y adaptandolos especificamente a tu perro.

 

Referente a la vacunación:

¿Por qué es importante la revacunación?

Como en casi todas las vacunas, el sistema inmune necesita recordatorios regulares. El programa completo de vacunación, incluyendo una revacunación anual, asegura que tu perro mantendrá las defensas internas contra esta enfermedad de forma prolongada. 

¿Qué ocurre si me retraso en una dosis o me la salto?

Es muy importante respetar las fechas de revacunación que te indique tu veterinario, tanto la primera vez como en los refuerzos anuales. Según los días de retraso, podría ocurrir que tuvieras que reiniciar todo el protocolo desde el principio.

¿Cuándo es mejor empezar la vacunación?

No hay una época concreta para la vacunación de su perro contra la leishmaniosis canina. Si vives en una zona endémica, lo mejor es vacunar a tu perro lo antes posible. Si vives en una zona libre de leishmaniosis pero tienes previsto viajar con tu perro a un área de riesgo, informa a tu veterinario inmediatamente para poder empezar la vacunación lo antes posible.

 

Referente a la prevención oral mediante domperidona:

¿Que efecto tiene?

Su efecto consiste en potenciar una correcta respuesta inmunitaria eficaz para clontrolar la enfermedad si el animal ya está enfermo, o bien para prevenir el avance de la enfermedad en caso de que el animal se infecte mediante la picadura del mosquito.

¿Cómo se administra?

Se presenta en forma de jarabe y puede administrarse bien directamente en la boca o bien mezclado con la comida. La pauta de administración es de una vez al día durante un mes, repitiendo el tratamiento cada 4 meses.

¿Que perros pueden tomarlo?

Puede administrarse tanto a animales sanos como a animales infectados (seropositivos a Lesihmania) sea cual sea su edad y su peso.