La hipoglucemia en los perros diabéticos tratados

Una de las complicaciones más importantes que vemos  en los perros diabéticos que reciben un tratamiento con insulina consiste en unos niveles anormalmente bajos de glucosa en sangre, lo que recibe el nombre de hipoglucemia.

Las situaciones que pueden dar lugar a una hipoglucemia son:

  1. Su perro recibe la dosis normal de insulina, pero no ha recibido su cantidad normal de alimento, no come, vomita la comida o tiene diarrea.

  2. Su perro está anormalmente activo, lo que da lugar a una utilización de energía (glucosa) anormalmente alta.

  3. Su perro recibe, accidentalmente, una dosis de insulina demasiado alta.

  4. Las necesidades de insulina de su perro se han reducido de forma natural.

 

Los signos de unos niveles bajos de glucosa en sangre

Los niveles bajos de glucosa en sangre pueden resultar fatales, así que es extremadamente importante que sepa reconocer estos signos, que suelen ser sutiles en las primeras fases:

  • Intranquilidad

  • Temblores

  • Movimientos o comportamiento inusuales: algunos animales, se vuelven muy tranquilos y dejan de comer

  • Contracciones musculares

  • Coma

¿Qué hacer?

Si cualquiera de los signos mencionados está presente, deberá reaccionar con rapidez.

  1. Proporcione alimento de inmediato

  2. Si su perro rehúsa el alimento, adminístrele una solución de glucosa de inmediato. Puede preparar una solución de glucosa con azúcar y agua del grifo. (Vale la pena tener una pequeña cantidad de solución de glucosa preparada y lista para su uso.) Se debería proporcionar un gramo de glucosa por kilogramo de peso corporal (1 cucharada de postre por cada 5 kg)

  3. Administre la solución cuidadosamente en uno de los carillos. Hágalo sólo si está seguro de que su mascota puede tragar. Proporcione la solución muy lentamente para evitar atragantamientos. Es de utilidad disponer de una jeringa limpia para administrar la solución de glucosa.

  4. Si su mascota es incapaz de tragar de forma normal, frote la glucosa en polvo sobre las encías (y especialmente debajo de la lengua).TENGA CUIDADO PARA NO RECIBIR NINGÚN MORDISCO. Si no dispone de glucosa use mermelada o miel.

  5. Tan pronto como la recuperación sea evidente, proporcione a su perro una pequeña cantidad de comida. A continuación vigile a su perro durante varias horas para asegurarse de que los signos no retornen y póngase en contacto con su veterinario.

Si el estado de su perro empeora (contracciones musculares, inconsciencia) o no está usted seguro, llame a su veterinario de inmediato.

 La cetoacidosis diabética

La cetoacidosis diabética (CAD) es una emergencia.

La CAD se desarrolla debido a:

  • Una diabetes mellitus crónica no diagnosticada

  • Una dosis insuficiente de insulina en animales diabéticos tratados

¿Qué provoca la CAD?

Debido a una carencia de insulina, la glucosa no puede ser utilizada como fuente de energía por las células del organismo. En lugar de ello, la grasa se metaboliza para proporcionar energía.

Cuando la grasa se usa como fuente de energía se producen unos ácidos llamados cuerpos cetónicos. Los cuerpos cetónicos circulantes en la sangre provocan los signos propios de la CAD: anorexia, náuseas y letargia.

Diagnóstico

El diagnóstico de la CAD se basa en la detección de los cuerpos cetónicos en la orina y a veces en la sangre junto con síntomas de enfermedad.

Tratamiento

La CAD es una emergencia y su tratamiento debe iniciarse lo antes posible.

Su veterinario administrará líquidos por vía intravenosa e insulina y corregirá cualquier problema subyacente para estabilizar a su perro. Una vez que el perro esté estabilizado, se le volverá a administrar su tratamiento de insulina crónico.

Síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetoacidótico (HHNC)

El síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetoacidótico (HHNC) es una complicación infrecuente de la diabetes mellitus no tratada. Es una emergencia y el pronóstico de recuperación no es muy positivo.

El síndrome HHNC se caracteriza por unos niveles extremadamente altos de glucosa en sangre. El cerebro puede verse afectado, dando como resultado que el perro diabético entre en coma.