CLINICA AMABLE CON LOS GATOS

Información de AAFP – ISFM

Directrices para un manejo amable con los gatos

 

Conceptos sobre comportamiento felino

Los gatos necesitan válvulas de escape para expresar su comportamiento de caza. La caza también es un componente del juego en los gatos. Se le puede distraer en la clínica con un juguete interactivo como un ratón cogido con un alambre. Los gatos son cazadores solitarios, por lo que evitan las luchas con otros gatos siempre que pueden. Lo consiguen distanciándose del resto de gatos. A menudo, los gatos responden a la confrontación evitándola o escondiéndose, recurriendo a la lucha como último recurso. Permitir que los gatos se sientan escondidos mientras estén en la clínica, utilizando objetos como toallas o trasportines, puede facilitar su manejo. La agitación, el manejo brusco, tosco o errático de las personas o los tonos de voz elevados pueden causar una reacción de miedo o agresividad inesperada o brusca en los gatos. Los gatos no poseen la capacidad innata de tolerar a gatos desconocidos en su primer contacto. Al ser tanto animales depredadores como presas, los gatos suelen mostrar miedo o actitudes defensivas en entornos poco familiares o con personas desconocidas.

 

 Identificación de la ansiedad y el miedo

Con la experiencia, uno puede aprender a identificar los signos tempranos y sutiles de miedo o ansiedad  y sus correspondientes respuestas de comportamientos agresivos. La identificación temprana de estos signos permite tomar medidas para evitar la escalada hacia una respuesta explosiva de agresividad por miedo. La posición de las orejas, postura corporal y movimiento de la cola son indicadores útiles del estado mental del gato. Los cambios en los ojos y la cara también nos dan pistas sobre la ansiedad. Los gatos con miedo o ansiedad pueden producir más sudor en sus almohadillas digitales. La ansiedad y el miedo también pueden identificarse por los cambios en la vocalización, desde el maullido por angustia hasta rugidos y bufidos

 

Jaulas para gatos en la clínica

Cuando sea posible, disponer de una sala solo para gatos. La jaula óptima debe tener las siguientes características: 

  • Ser lo suficientemente larga como para que quepa el trasportín del propietario, y que la bandeja de arena esté separada de la comida, agua y cama.

  • Estar a una altura media o superior. Son preferibles las jaulas que quedan lado a lado antes que las que quedan cara a cara porque los gatos no pueden verse y se evita la excitación visual.

  • Proporcionar un refugio seguro con lugares para esconderse y encaramarse (p. ej. una caja de cartón resistente). Si un gato se muestra menos ansioso en lugares oscuros, cubrir la parte frontal de la jaula con una toalla.

  • Tener control de la temperatura y aislamiento del ruido.

  • Contener una toalla y/o juguetes de casa.

  • Contener la comida y la arena preferidas del gato. (Aunque no sea posible con todos los pacientes, puede ayudar a los que se sientan ansiosos o tengan miedo. Pensar en pedir a los clientes que traigan la comida de su gato.)

     

Si el gato no sale del trasportín...

  • Hacer lo que podamos para trabajar con el gato dentro del trasportín.

  • Evitar coger al gato para sacarlo del trasportín. No levantar el trasportín por el fondo para sacudir al gato hacia afuera o hacerlo caer del trasportín. Evitar la utilización de bolsas, redes y guantes con gatos tranquilos.

  • Alargar la mano para apoyar el abdomen caudal y las extremidades posteriores y animar al gato a desplazarse hacia adelante. 

  • Si el gato responde con miedo, deslizar la toalla suavemente alrededor del gato para sacarlo del trasportín. 

  • Si el gato muestra una resistencia continuada y/o signos de miedo, seguir los consejos en la sección sobre contención química y manejo de los gatos con miedo/agresivos. Evitar el incremento del miedo en el gato. 

  • Hablar sobre la elección de trasportín con el cliente.

 

 

Hacer que los comportamientos humanos sean menos amenazadores para el gato

  • Evitar el contacto visual directo.

  • Moverse lenta y deliberadamente, minimizando los movimientos de las manos.

  • Ponerse a la altura del gato, acercarse por un lado y no abalanzarse encima o cubrir al gato.

  • Utilizar un tono de voz suave y tranquilo. Las discusiones animadas pueden llamar la atención del cliente pero asustar al gato.

  • Si el gato está ansioso, devolverlo al trasportín antes de dar las instrucciones al cliente a no ser que necesitemos demostrar una técnica.

  • Ser conscientes de nuestras propias emociones y el posible efecto de las mismas sobre el comportamiento del gato.